martes, 17 de julio de 2018

Recuerdos

Hoy hablando con un amigo de los recuerdos de infancia me he propuesto llegar a la primera imagen que tengo en mi memoria. Y de repente he recordado el papel pintado de la habitación que compartía con mi hermano, él aún debía estar en la cuna y yo tendría unos 3 años. Era un papel de fondo blanco con estrellas amarillas y globos aerostáticos de mil colores. Mi cama tocaba a la pared y recuerdo tocar esos globos cuando me despertaba, supongo que me relajaba hacerlo. 

Me ha sorprendido llegar a esa imagen porque no recuerdo haber hablado y pensado en ella nunca. Es tan curioso el tema de la memoria! Por cierto, me siguen fascinando esos globos. 

miércoles, 11 de julio de 2018

domingo, 8 de julio de 2018

Buñuel y la libertad

"La libertad es un fantasma. Esto lo he pensado seriamente y lo creo desde siempre. Es un fantasma de niebla. El hombre lo persigue, cree atraparlo y solo le queda un poco de niebla entre las manos"






viernes, 6 de julio de 2018

La mala sangre

Crecí con la frase de mi padre "no te hagas mala sangre" y eso me ha llevado a tener un gran defecto, el aguante. Tengo una facilidad innata a tolerar y tragar situaciones que no debería con una empatía que, muchas veces, hace que llegue al límite. Soy capaz de llenar tanto el vaso que el vaciado me cuesta horrores, y en vez cabrearme al momento explotar y liberarme, aguanto un poco más, y un poco más y un poco más... hasta que aparece el gran problema: la decepción absoluta. Es entonces cuando desaparezco durante días.

Posiblemente pueda confundirse con rencor, pero no es así. Una vez consigo volver a mi estado de  "no hacerme mala sangre" sé perdonar y olvidar. El tema es lo largo que se hace pasar ese  trago, que además, lo suelo hacer sola. Y ahí aparece el segundo problema, la mala conciencia de no dar explicaciones ya que me resulta injusto tirar en cara cosas del pasado. Resumiendo, soy un cuadro.

Siento una profunda envidia de la gente que estalla al momento, libera y es capaz de volver a estar tranquila en cuestión de horas. Las personas temperamentales puede ser incómodas de llevar, pero estoy convencida que se evitan una cantidad de comidas de cabeza considerable. De verdad que creo que son unos auténticos privilegiados.