Después de 2 años nos encontramos por primera vez en la calle. Y fue por casualidad. Una de aquellas cosas que te hacen pensar que a la vida no le puedes decir que no a según quien. Entramos en un café y media hora después me dijo "¿ Y ahora qué hacemos?" "No sé, ¿ seguir?" Mi respuesta tenía muchas interpretaciones y él pilló el mejor de todos los significados posibles. Se levantó, me cogió de la mano y bajamos las escaleras hacia el baño. Fueron cinco minutos, sólo cinco. Y aún me recorre un escalofrío cada vez que recuerdo su mirada después de cerrar aquella puerta.
Sólo hemos coincidido una vez más y también fue por casualidad. Pero esta vez no cerramos ninguna puerta.
Un día de estos es nuestro primer aniversario.
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