domingo, 27 de mayo de 2018

Y su destino es morir contento


Mi amor es mío y no lo entrego yo así a cualquiera,
mi es mío y se lo brindo a quien yo quiera,
mi amor es mío y no lo pierdo, me pertenece,
mi amor es mío y nadie sabe como me escuece...








viernes, 25 de mayo de 2018

TE ADORO

Ingrid Bergman escribió a Roberto Rosellini estas palabras:

"Querido Sr. Rosellini. He visto sus cintas "Roma, ciudad abierta" y "Paisá" y las he disfrutado mucho. Si usted necesita una actriz sueca que habla muy bien inglés, que no ha olvidado su alemán, que no entiende mucho de francés y que en italiano sólo puede decir Ti amo, estoy lista para viajar y hacer un film con usted. Ingrid Bergman."

Los mensajes cortos, sencillos y llenos de sentimientos siempre logran remover el alma de quien los lee. En los tiempos en los que escribíamos a mano, prefería recibir una postal a una carta. Tener que expresarnos en pocas palabras hace que debas escoger muy bien lo que escribes para asegurarte que el mensaje llega. Las cartas al final se llenan de adjetivos muchas veces prescindibles. 

Una vez recibí un mail inesperado de alguien a quien quise con toda mi alma y que no olvidaré en mi vida. Decía simplemente "Te adoro". Recuerdo abrir mil veces el mensaje como si el texto fuera difícil de recordar y necesitara leerlo una y otra vez para memorizarlo. No leía las letras, sólo quería recrearme en el encogimiento de tripas que me producía leerlo.

¡Qué maravilla recordarlo hoy!

jueves, 24 de mayo de 2018

LA GRAN BELLEZA

"El descubrimiento más importante que hice pocos días después de haber cumplido los 65 años fue que no podía perder el tiempo haciendo cosas que no quiero hacer. 

Cuando llegué a Roma a los 26 años me precipité demasiado rápido, a penas sin darme cuenta, a aquello que se puede definir como el remolino de la mundanidad. Pero yo no quería ser simplemente un hombre mundano, quería ser el Rey de la mundanidad. Y desde luego, lo conseguí.

No sólo quería participar en todas las fiestas. Quería tener el poder de hacerlas fracasar"


Ayer volví a verla. Ayer volví a enamorarme de Jep Gambardella. 



lunes, 21 de mayo de 2018

BESOS CEDIDOS A LA CIENCIA

Suele decirse que el primer beso nunca se olvida pero en mi caso el tema no está tan claro. Y eso que no fui nada precoz ya que los 15 años proporcionan memoria suficiente para recordar todo tipo de detalles. Hasta esa edad poco me interesaban los chicos, era niña de enamoramientos platónicos y los terrenales me llamaban poco la atención.

De ese supuesto "mágico" momento tengo una amnesia selectiva curiosa. Soy capaz de recordar el lugar ( un puente sobre las vías del tren ), el mes ( agosto ), el color de su camiseta ( verde ) y de la repulsión que me dio ( ¿qué hace con la lengua? ). Pero soy incapaz de recordar ni la cara, ni el nombre, ni de dónde narices salió aquel chico. Después de intentar rebuscar por mi memoria creo que he llegado a la conclusión más posible. Debió ser un ligue de una noche, amigo de alguna amiga con el que bailé, y al despedirse y querer acompañarme a casa me planto el morreo que tan poca huella dejó en mí.

Supongo que le dejé hacer para experimentar que se siente ya que todas mis amigas habían pasado por ese momento. Y si con 15 años era como soy ahora, estoy convencida que no lo hice por el "ya me toca". Mis razones eran científicas y de ahí el pésimo resultado. Tener una lengua dentro para constatar teorías no es lo más inteligente. Pero las chicas de ciencias somos así, ofrecemos nuestro primer beso a la ciencia. 

Tal fue la repulsión, y de eso si me acuerdo, que pensé que jamás me gustaría besar así a nadie. Me olvidé contemplar que en mi fórmula matemática faltaba una variable llamada "deseo" que hace que el resultado sea totalmente diferente. Suerte tuve que pronto llegó  EL SEGUNGO con todos los factores necesarios para que la fórmula química se cumpliera y quisiera experimentar sin parar los diferentes niveles y posibilidades. Y de ese me acuerdo perfectamente, del cómo, del cuándo, y sobre todo del quién. 

Ojalá siga besando así de bien. 

domingo, 20 de mayo de 2018

"AQUÍ"

Siempre que conozco lugares nuevos busco mi casa y aunque sea en el último momento acabo encontrándola. Es curioso eso de tener que localizar un hogar en cada pueblo o ciudad que visito. Supongo que si hay algún psicólogo que lea esto le daría una explicación, pero me resulta muy curioso buscar siempre morada allá donde voy.

Paseo por sus calles hasta encontrar el lugar perfecto y como tiendo a mirar siempre hacia arriba acabo encontrando mi ático soñado. Soleado, lleno de flores y en edificios antiguos con fachadas singulares.  Tengo fotos de cada uno de mis hogares soñados y los guardo en un archivo llamado "Aquí".

De todos ellos hay dos que recuerdo con más cariño. Un ático estudio en el Trastevere, pequeño y con una terraza llenísima de plantas. Y el otro en el Barrio Alto en Lisboa, con la fachada enracholada algo decrépita y una cantidad de geranios multicolor que daba gusto verlo. Creo que en ambos vivían abuelas felices, esas plantas las delataban porque se notaba el cuidado de unas manos sabias y sin prisas. 

Y yo sigo buscando. 

jueves, 17 de mayo de 2018

LAS AMISTADES PELIGROSAS

Gestionar la palabra amistad con los tiempos que corren es complicado. Para mí la definición es muy clara, consiste en compartir con alguien a quien tienes afecto tus experiencias vitales más importantes sin miedo a ser juzgado, A priori las redes sociales nos permiten encontrar gente con quien poder hacerlo, podemos expresarnos con libertad y liberarnos con ellos. Incluso me atrevo a decir que se pueden crear más vínculos que con las personas que nos rodean físicamente. Entonces ¿ Son amigos? No.

Cada vez tengo más claro que para que surja la amistad tiene que haber contacto físico. Ver, escuchar, oler o tocar generan lazos que las palabras escritas no consiguen. Para ser amigo tienes que abrazar, mirar a los ojos, y sentir la presencia de la otra persona frente a ti. También os tengo que reconocer que a base de decepciones ( sobretodo una ) he aprendido a diferenciar entre amigos y "los otros". No sé aún como llamarnos ya que "conocidos" me parece frío, y con la cantidad de cosas que compartimos no es necesario ponernos al mismo nivel que el frutero. Aún no he encontrado la palabreja que nos describe para poder catalogarnos como toca. Avisad si encontráis alguna.

Ahora ya no me permito desarrollar afecto por nadie que no veo, ni toco, ni escucho. Disfruto de lo que me quieren contar ( depende del día ), me río de las sus gracias y debato si me apetece sobre el tema de moda. Pero sólo desarrollo el sentimiento puntual que me genera la lectura de ese momento, ni más ni menos. Porque si no hay roce no hay cariño, y sin cariño no hay amistad, y cuando te equivocas y piensas que sí la hay, el tema es doloroso. Y total, a estas alturas de vida, no hace falta sufrir a lo tonto ¿ no ?

Por cierto, una película maravillosa.






LA CHICA QUE BUSCABA CABINAS

Una de las primeras cosas que recuerdo que me enseñó mi madre referente a los valores que debe tener una persona fue sobre la crueldad. Podría hasta describir su mirada de ese instante, posiblemente por eso me quedaron tan marcadas sus palabras.

Cuando con 16 años empecé a salir con gente que ella no conocía y conseguí alargar la hora de llegada a casa, se sentó frente a mí y me dijo " Tu hora de llegar son las 10, si por el motivo que sea te retrasas, busca una cabina y llámame. De la bronca y el castigo posiblemente no te libres, pero no seas cruel y no me hagas sufrir sin motivo. No lo hagas nunca conmigo ni con nadie".

Y así lo hice siempre. Si no llegaba a tiempo por alargarme con el noviete de turno, por estirar más el tiempo en la discoteca o porque no funcionaba el bus, buscaba una cabina y le llamaba. " Mamá llego un poco más tarde pero estoy bien".

Tengo que agradecerle mil cosas pero enseñarme a no ser cruel conscientemente ha conseguido hacerme la vida menos complicada y, por encima de todo, tener la conciencia bastante tranquila.

Era la chica que buscaba las cabinas. 

martes, 15 de mayo de 2018

EN MIS DESEOS

Lo que tengo muy claro es que si pudiera pedir un deseo sería poder detener el tiempo de todo mi entorno. ¿ Hay algo más parecido a la libertad ? Permitirte desaparecer, hacer y deshacer sin tener que dar explicaciones de nada a nadie y evitar posibles comidas de cabeza de la gente que tienes en tu vida. Lo haría de noche cuando todos durmieran, así cuando el deseo acabara, se despertarían como un día más en sus vidas. Y yo viajada, enamorada, desenamorada, llorada y feliz, estaría deseosa de volver a estar en mi vida. 

Lo que no tengo muy claro es cuanto tiempo lo mantendría parado. Conociéndome es muy posible que a los tres días quisiera poner el reloj en marcha de nuevo. Siempre me ha pasado lo mismo con los sueños, me salen preciosos. Pero para "hacer" la pereza y el miedo me superan. Sólo sé que ahora mismo me fugaría años, y mientras no aparece el genio de la lámpara o alguna hada madrina llena de purpurina, intentaré montarme una vida paralela aunque sólo sea en mis fantasías. 

En mis deseos. 


domingo, 13 de mayo de 2018

HEROES

"Los inmigrantes, los cabarets y un muro de hormigón dividiendo la ciudad por la mitad: todo aquello era Berlín. No podía dejar de imaginarme a una pareja de amantes besándose frente al muro para desafiar aquella estructura de alambre de espino y desconfianza. Así nació "Heroes", un himno que recordaba que nada era más transgresor que el cariño entre dos personas."
David Bowie.

viernes, 11 de mayo de 2018

LA PORTADA

Me recomendó que escribiera, que alivia, que es pura necesidad contar todo lo que no me atrevo a decir en voz alta y al final me decidí. Pero no se hacerlo. Sigo sin dejarme llevar, pero juré intentarlo y por una vez cumpliré mi promesa.

Un diario escrito a mano sería más sincero. No hay cursores que te permitan rectificar lo escrito. Y busqué durante días, pero no encontré ninguna portada de esos libros con las páginas en blanco que me llamara la atención, igual ese es el problema. La portada.

Lo único que puedo decir ahora mismo es que intentaré intentarlo.






COMIENZOS

Empiezo por pura necesidad...